ESCAPADA A CICERA Y MIRADOR DE SANTA CATALINA

 

El fin de semana del 30 al 1 de noviembre, tras tener que anular todas las reservas que teníamos para la semana del 30 al 8 de noviembre, que eran las supuestas vacaciones en los colegios e institutos de Cantabria, aprovechamos para hacer una escapada por nuestra tierra de Cantabria, ya que nos cerraron la comunidad por el covid, y por suerte nos pudimos mover dentro de la comunidad, teníamos que aprovechar ese fin de semana, ya que nos temíamos que en pocos días seguramente no pudiésemos salir del municipio.

Nos quedamos la noche del viernes en el área de Cosió, que esta poco después de Puentenansa, dormimos a pierna suelta, ya que son zonas muy poco pobladas en plena naturaleza, rodeados de montañas y ríos, mejor lugar imposible dada la situación actual de pandemia, a la mañana siguiente solo escuchamos los sonidos del río, los pájaros y unas vacas que estaban pastando a unos metros, seguido nos dirigimos a Puentenansa, bonito pueblo, en el cual nos encontramos una panadería que nos sorprendió lo bien que estaba decorada, y después de comprar el pan de pueblo nos dirigimos hacia el desfiladero de la Hermida, disfrutando del precioso paisaje de la zona, hasta llegar hasta un supuesto aparcamiento entre Liñeres y Ciceda, destinado a la senda mitológica del monte Hozarco, aparcamos donde pudimos, ya que estaba vallado para que creciese la yerba.

Nos sorprendió la cantidad de familias que venían para hacer la senda, por lo cual decidimos hacerla por la tarde, que seguramente estaría menos transitada, y empezamos otra ruta que pasaba por el bonito pueblo de Cicera, que nos sorprendió gratamente con la mayoría de sus casas rehabilitadas, encontrando en el camino arbolado autóctono espectacular,  aprovechamos a coger alguna castaña, ya que es la época en la cual se caen las castañas y se pueden recoger.

Después de tomar unas raciones en la terraza del bar del pueblo, nos dirigimos hacia la senda mitológica del monte Hozarco, la cual es de unos 2,5 km  con bastante pendiente, los chavales se lo pasaron muy bien observando a los muñecos de la mitología cántabra que había durante todo el recorrido, y lo más espectacular fue cuando llegamos al mirador de Santa Catalina, lugar precioso, en el cual se observa el desfiladero de la Hermida, con los Picos de Europa de fondo.

Esa noche nos dirigimos al aparcamiento de Cicera, que esta muy cerca de donde teníamos las autocaravanas,  nos dispusimos para asar unas castañas como acompañamiento de la cena, mientras nuestros hijos se acercaron al pueblo a dar una vuelta.

El domingo para rematar esta salida de desconexion del mundo, nos dispusimos a realizar la ruta de las Agueras, que discurre por el mismo pueblo de Cicera, ruta preciosa de unos 8 km de bosques de castaños, encinas y robles, en un tramo vamos siguiendo el rio Deva, con zonas preciosas de cascadas, la verdad es, que no tenemos que irnos muy lejos para encontrar estos parajes en Cantabria, nos acompaño el tiempo con unos 20 grados, empezando el mes de noviembre, y disfrutamos de esta forma tan maravillosa de viajar en autocaravana, sin necesidad de salir de la comunidad para encontrar lugares tan hermosos.

Redacción y fotografía: Ramón Paar, de Autocaravanas Escapa Cantabria.

 

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